martes, 1 de diciembre de 2009

Calderón cabildea en favor de su Fondo Verde

El presidente Felipe Calderón arrancó un intenso cabildeo entre países iberoamericanos para impulsar el Fondo Verde rumbo a Copenhague, donde advirtió que el principal temor en este encuentro es no cristalizar compromisos concretos en reducción global de emisiones de carbono.

Durante dos días, Calderón dedicó sus ponencias al cambio climático, se reunió con el Primer Ministro de Noruega e insistió en su propuesta.

Del tema platicó incluso con el rey Juan Carlos I y el presidente español José Luis Rodríguez Zapatero durante un desayuno que compartieron.

En la conversación se abordó cómo contrarrestar el calentamiento global, el crimen organizado, así como fortalecer el intercambio comercial, sobre todo ahora que España asume la Presidencia de la UE.

El gobierno de España reconoció que como anfitrión de la conferencia del 2010 sobre cambio climático, México “ha tomado un papel entre los más activos en el proceso, y por eso trabajarán juntos”.

A los países europeos les externó su reconocimiento por asumir obligaciones en reducir emisiones. Pero habló del temor por otras naciones poderosas como EU, que no pueden concretarlos, y de la preocupación de otros países que a pesar de generar grandes cantidades de contaminación, tampoco quieran responsabilizarse.

Papa calienteCalderón calentó el debate al grado de decir que el cambio climático ha estado en manos de científicos y diplomáticos, pero al final su combate será un tema de economistas y financieros, porque ellos se encargarán de ver cómo financiar las acciones que lo combatan.

Tras disculparse por su “obstinación” en el tema, pidió a Iberoamérica una participación activa, pues se debe romper con el esquema tradicional donde los países pobres piden dinero a los ricos, y además piensan que los deben ayudar.

El Mandatario informó que se arma la creación de un fondo para el cambio climático, en el cual proponen que aquéllos con límites de emisiones subasten un porcentaje de las autorizadas y ese dinero vaya al instrumento financiero.

México ha proyectado que cada uno, conforme su tamaño y responsabilidad, aporte cuotas con base en variables como el ingreso per cápita y la eficiencia.