domingo, 14 de febrero de 2010

Himno Nacional Mexicano

El Himno Nacional Mexicano es uno de los tres símbolos patrios de México y se hizo oficial en 1943 por decreto del Presidente Manuel Ávila Camacho. La composición original del himno consta de diez estrofas y un coro; en su letra se hace referencia a las victorias mexicanas en el calor de la batalla y los llantos derramados por la defensa del territorio nacional.

El Himno Nacional Mexicano fue escrito en 1853 por el poeta potosino Francisco González Bocanegra y musicalizado por el compositor español Jaime Nunó Roca en 1854. Desde su estreno en 1854 hasta su adopción oficial en 1943, la letra ha sufrido severas modificaciones para estar acorde con los cambios políticos que se daban en el país.

El 28 de julio de 1821, José Torrescano presentó una primera composición del Himno Nacional inspirado en el Plan de Iguala, sin embargo, quedó en intento por no ser del agrado de los mexicanos ni de las autoridades.

Los intentos por definir lo que sería el Himno Nacional continuaron por parte de otras personalidades como José María Garmendia, Francisco Manuel Sánchez de Tagle, Mariano Elízaga, José María Heredia y otros, sin éxito en la exaltación de virtudes sobre políticos héroes del momento.3

Unos años más tarde, en 1849, la Academia de San Juan de Letrán lanzó una Convocatoria, con el objeto de adquirir una letra adecuada para un himno que representara a los mexicanos, sobre todo al exterior.

En dicha convocatoria, se recibieron treinta composiciones, de las cuales se eligieron dos: la del compositor estadounidense Andrew Davis Bradburn, y la del poeta mexicano Félix María Escalante, la cual fue musicalizada por el austriaco Henry Herz; sin embargo, este himno no fue del gusto del pueblo.4

Tiempo después, en 1850, un poeta cubano, Juan Miguel Lozada y el compositor Nicolas-Charles Bochsa, crearon un nuevo himno nacional, sin embargo este no trascendió. Desde entonces, se realizaron otros intentos para lograr que México tuviera un himno nacional como la propuesta del compositor italiano Antonio Barilli, la del húngaro Max Maretzek, y la de otro italiano Ignacio Pellegrini. Dichas propuestas fueron todas presentadas, pero sin mayor relevancia.

Se recibieron 24 composiciones, de las que el jurado calificador (compuesto por José Bernardo Couto,Manuel Carpio y José Joaquín Pesado) seleccionó como ganador al poeta potosino Francisco González Bocanegra, dando a conocer su decisión en el Diario Oficial el 3 de febrero de 1854.

La historia cuenta que González Bocanegra originalmente no estaba interesado en participar en el concurso. Razonaba que escribir poemas para la mujer amada era una cosa muy diferente a escribir la letra del himno de una nación. Sin embargo, su prometida Guadalupe González del Pino, sin desanimarse por la continua falta de interés de Francisco a pesar de la constante insistencia de ella y sus amigos para participar, decidió tomar cartas en el asunto.

Usando un pretexto, guió a Francisco a un cuarto aislado en su casa, lo encerró, y no le permitió salir hasta que entregara una composición para el concurso. Después de cuatro horas de forzada, pero abundante inspiración, Francisco fue capaz de obtener su libertad a cambio de diez estrofas que le pasó por debajo de la puerta a su captora. Estrofas que posteriormente ganaron la competencia.

El mismo día en que se anunció al ganador del concurso de la letra del himno, se lanzó una convocatoria para musicalizarlo. Se recibieron 15 obras, de las que el jurado (compuesto por José Antonio Gómez, Tomás León y Agustín Balderas) seleccionó como ganadora a la titulada "Dios y Libertad", compuesta por el español Jaime Nunó. Su victoria fue anunciada el 10 de agosto de 1854.

El Himno Nacional, con letra y música, fue estrenado simultáneamente en varias ciudades del país la noche del 15 de septiembre de 1854 por las bandas de guerra locales. Esto ha dado lugar a confusiones, llegandose a afirmar en algunos sitios que ahí se estrenó exclusivamente.

El estreno oficial del himno se llevó a cabo esa noche en el Teatro Santa Anna (después cambió a Teatro Nacional de México) en la Ciudad de México. La dirección estuvo a cargo de Giovanni Bottesini, las estrofas fueron cantadas por la soprano Balbina Steffenone y el tenor Lorenzo Salvi, ambos italianos, quienes fueron acompañados por el coro de la compañía de Miguel Masón y Pedro Carbajal. A ese estreno asistieron ya como esposos Francisco González Bocanegra (quien pronunció un discurso patriótico para conmemorar el aniversario de la independencia) y Guadalupe González del Pino. El público recibió la composición con aplausos frenéticos que subieron de punto, hasta el delirio.

Sin embargo, el presidente Santa Anna, descrito como ególatra por los historiadores, no asistió al estreno del día 15 pues no le complacía el himno ya que no lo nombraba claramente ni giraba en torno a él. Asistió hasta el día 16, continuando con los festejos por la independencia, se tocó el himno nuevamente y Santa Anna lo desdeñó.