La televisión pública egipcia ha anunciado que el presidente Hosni Mubarak dará un discurso a la nación a las 22.00 horas (21.00 horas en España). El jefe del Estado, que se encuentra actualmente reunido con el vicepresidente Suleimán, se dirigirá al pueblo desde el palacio presidencial de las afueras de El Cairo. El anuncio se conoce en medio de una gran expectación en el país por la posibilidad de que Mubarak renuncie al cargo que ostenta desde 1981.
Poco antes, el primer ministro, Ahmed Shafiq, había afirmado que "todo está en manos del presidente Mubarak y no se ha tomado ninguna resolución hasta ahora". "El líder supremo (Mubarak) está informado de todo lo que está ocurriendo en el Consejo Supremo" del Ejército, ha añadido. Este organismo se ha reunido bajo la presidencia del ministro de Defensa, Hussein Tantawi, y con la ausencia notable de Mubarak, comandante en jefe. Por su parte, el secretario general del gobernante Partido Nacional Democrático (PND), Hossan Badrawi, ha indicado que "espera" que Mubarak traspase el poder al vicepresidente, Omar Suleimán. Una corresponsal del Canal 4 británico que ha podido hablar con Badrawi, ha relatado en Twitter que el secretario general del PND mantuvo tres reuniones ayer y una llamada telefónica hoy con Mubarak para convencerle de que traspase el poder a Suleimán. Sin embargo, fuentes no identificadas citadas por la edición digital del diario gubernamental Al Ahram han indicado que Mubarak entregará el poder no al vicepresidente Suleimán, sino al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas.
A estas declaraciones se han unido las del director de la CIA, Leon Panetta, que ha manifestado que "hay una gran probabilidad" de que el presidente de Egipto abandone el poder esta misma noche. Por su parte, el presidente de EEUU, Barack Obama, se ha limitado a indicar que "hay que esperar y ver lo que ocurre".
Por su parte, un comandante del Ejército egipcio, Hassan al Roweny, ha hecho saber a primera hora de esta tarde a los miles de manifestantes congregados en la plaza Tahrir de El Cairo que "todo lo que queréis se cumplirá". Roweny se ha dirigido a los manifestantes desde uno de los escenarios erigidos en la plaza, pidiendo a los manifestantes que cantaran el himno nacional y que mantengan la seguridad de Egipto. Al escuchar sus palabras, los manifestantes han coreado: "el pueblo demanda la caída del régimen" y "el régimen ha caído". Las palabras de Roweny van en la misma línea que las del consejo de las Fuerzas Armadas de Egipto, que ha anunciado su apoyo a "las legítimas demandas del pueblo" y ha agregado que está "estudiando las medidas" para salvaguardar los intereses del país.
En la plaza hay una gran atmósfera festiva y en los alrededores muchos coches tocan la bocina. A diferencia de otros días, en los que había un férreo control militar para entrar a Tahrir, hoy había solo una barrera de soldados en su principal acceso, el puente Qasr al Nil, y los únicos que cacheaban y pedían a los manifestantes sus pasaportes eran voluntarios civiles.
Pero no todos parecen tan contentos. Un alto responsable de los Hermanos Musulmanes, el principal grupo opositor de Egipto, ha expresado su temor de que el Ejército esté llevando a cabo un golpe de Estado. "Parece un golpe de Estado militar (...) estoy preocupado y ansioso. El problema no es con el presidente, es con el régimen", ha subrayado Essam al Erian.
Incremento de la presencia militar
Antes de que la expectación por una posible salida inminente de Mubarak se desatara, se notaba un incremento de la presencia del Ejército egipcio en las calles, si bien no así en la plaza de Tahrir. Los militares habían reforzado sus posiciones con tanques y tanquetas en las proximidades del edificio de la radiotelevisión pública. Una docena de tanques protegía el edificio con sus cañones. También había en el mismo lugar una veintena de tanquetas del Ejército, la mayoría de ellas situadas a las puertas del edificio de la radiotelevisión pública. Aunque el lugar permanece custodiado por unidades blindadas del Ejército desde el pasado 28 de enero, no se habían visto tantos tanques como los de hoy. Adicionalmente, en los alrededores del edificio de la radiotelevisión pública, en una avenida paralela al Nilo, existía un cordón militar que dirige el paso de los transeúntes y les impedía caminar por la calzada, como sí ha ocurrido en jornadas previas.
El incremento del despliegue militar parecía un signo de la importancia que el régimen de Mubarak concedía a la protesta convocada para mañana, que tendrá lugar una semana después de que el denominado 'día de la partida' transcurriese sin lograr el objetivo de los opositores, que el 'rais' abandonase el país. Pero tras las últimas noticias, podría obedecer a una inminente renuncia al poder de Mubarak.
Campaña de intimidación
El Ejército estaría desempeñando un papel clave justo el día en que se difundían informaciones sobre las detenciones de "cientos, y puede que a miles" de manifestantes, muchos de los cuales han sido torturados y permanecen desaparecidos, que habría llevado a cabo el Ejército en secreto, según han denunciado testigos y activistas de Derechos Humanos citados por el diario británico 'The Guardian'.
La gran mayoría de las violaciones de Derechos Humanos en Egipto han sido atribuidas, en el pasado, a la célebre agencia de Investigaciones de Seguridad del Estado (SSI), y no tanto al Ejército. No obstante, las organizaciones locales de Derechos Humanos han asegurado al rotativo británico, en su edición de este jueves, que las fuerzas armadas han perpetrado detenciones secretas, desapariciones y torturas desde que comenzaron las movilizaciones.
http://www.abc.es/20110210/internacional/rc-cuenta-atras-para-mubarak-201102100844.html

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